Cómo se arma cada número
Pikamonster no salió de una sala de redacción cerrada. Cada sección se fue sumando a medida que la escena pedía otra cosa: primero las notas de mazos, después las reseñas de tableros cooperativos, más tarde las entrevistas y las técnicas de dibujo. No hay fechas fundacionales ni hitos oficiales que contar, porque la publicación se construye número a número, con lo que jugadores y dibujantes traen a la mesa.
El punto de partida fue explicar cómo se elige una carta de criatura sin gastar de más. Esa lógica sigue ordenando la sección: leer sinergias, probar en partidas casuales y recién después decidir qué pieza comprar.
Cuando los clubes de barrio y las bibliotecas empezaron a pedir juegos que funcionaran con grupos grandes, la revista sumó comparativas pensadas para mesas comunitarias: reglas cortas, partidas que no se estiran y componentes que aguantan uso intensivo.
Las conversaciones con ilustradores de la escena argentina abrieron otra capa: bocetos descartados, referencias cruzadas y el paso del cuaderno al archivo digital. Es la parte del proyecto donde el proceso creativo se muestra sin edulcorar.
La sección técnica nació de la misma comunidad que dibuja las criaturas de las notas. Plumillas, marcadores y pinceles digitales se comparan según la textura buscada, con criterios concretos sobre dónde va la línea gruesa y cómo trabajar por capas.
Las guías para organizar torneos en centros culturales y las crónicas de convenciones de historieta funcionan como registro de lo que pasa en el circuito: qué se edita, qué se dibuja y qué grupos viajan desde otras ciudades para encontrarse.
La última etapa es la más colectiva. Las reseñas e ilustraciones que llegan por el formulario de contacto se integran a las secciones de galería y convenciones, siempre con un ajuste editorial previo acordado con quien envía el material.
No somos una editorial con oficinas ni un medio que sigue la agenda de las grandes ferias. Somos un grupo de jugadores y dibujantes que se cruza en mesas de clubes de barrio, bibliotecas y centros culturales, y que decidió anotar lo que pasa ahí antes de que se pierda entre fotos sueltas y mensajes de grupo.
La revista nace de esa costumbre: jugar primero, escribir después. Cada sección responde a algo que efectivamente nos pasó en una partida, en una mesa de dibujo o en una charla de pasillo durante una convención de historieta.
Las notas sobre armado de mazos, tableros cooperativos y técnicas de entintado salen de partidas reales y de cuadernos con bocetos descartados. Preferimos contar cómo se llegó a una decisión antes que publicar una recomendación sin contexto.
Principio: la experiencia de juego y de dibujo ordena el texto, no al revés.Las entrevistas a dibujantes locales y las crónicas de convenciones no buscan retratar a una figura consagrada, sino registrar el trabajo de quienes están armando bestiarios, fanzines y mazos ahora mismo, en Buenos Aires, Córdoba, Rosario y otras ciudades.
Principio: la voz de la escena la sostienen sus propios participantes.Cualquier lector puede enviar su reseña de juego de mesa, su ilustración de criatura o su crónica de torneo a través del formulario de contacto. Esas colaboraciones se integran a las secciones de galería y convenciones, con el ajuste editorial que cada texto necesite antes de publicarse.
Principio: la revista se completa con lo que aporta quien la lee.La paleta violeta, verde ácido y negro, la tipografía de historieta, las texturas de papel y los collages de personajes dibujados a mano no son un envoltorio decorativo: marcan el tono con el que queremos hablar de criaturas ilustradas, juegos de cartas y mesas de rol.
Principio: el diseño también es una forma de contar de dónde venimos.No organizamos torneos oficiales, no vendemos mazos ni suscripciones y no reservamos espacios. Lo que sí hacemos es publicar notas, guías y galerías, y dejar abierto el canal para que la comunidad proponga material. El contacto de la publicación está en Av. Corrientes 1386, piso 8, C1043 Buenos Aires, Argentina.
Principio: decir con claridad qué hacemos y qué no.Nuestra identidad
Pikamonster nació como una publicación argentina independiente que no separa la redacción del público. Las notas sobre mazos, tableros cooperativos y técnicas de dibujo salen de partidas reales en clubes de barrio, bibliotecas y centros culturales, y de conversaciones con dibujantes locales que muestran sus cuadernos antes de que el trabajo llegue a la imprenta.
Escribimos desde la mesa, no desde un escritorio. Cada reseña de tablero o guía de armado de mazos pasa primero por partidas casuales, donde se ve qué reglas se explican solas y cuáles necesitan una mano amiga la primera vez.
Las entrevistas a dibujantes de criaturas y las notas de entintado se arman con bocetos, pruebas de color y variantes descartadas. Nos interesa el proceso, no solo el resultado final colgado en una pared.
La paleta violeta, verde ácido y negro, la tipografía de historieta y las texturas de papel vienen de la tradición del fanzine ilustrado. Los collages de personajes dibujados a mano son parte del lenguaje visual, no un adorno.
Cubrimos lo que pasa en Buenos Aires, Córdoba y Rosario: torneos de cartas en centros culturales, convenciones de historieta y galerías de arte digital. La comunidad puede enviar su propia reseña o ilustración a través del formulario de contacto.
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